martes, 6 de junio de 2017

La Magia de Ser Sofía (#1) by Elísabet Benavent

¡Hola bonitxs! 🌵

Hoy vengo con otro #SomethingToRemember porque no he tenido tiempo de leer esta semana y tampoco he podido hacer reseña de una relectura que hice hace poco (que espero subir prontísimo). So, aquí les dejo alguna de las frases que más me han gustado de La magia de ser Sofía. ¡Espero que les gusten! 😌💙

Si coincidimos en alguna, ¡díganmelo!
Si aún no lo han leído y les ha gustado alguna, ¡díganmelo too! 


Me gusta leer por lo que nos gusta hacerlo a mucha gente... porque al abrir los libros siempre encontramos un viaje y una vida que suplantamos y que nos probamos como un vestidito en Zara, sin el inconveniente de que a mí jamás me sube la pu(ta)ñetera cremallera a la primera. 

Las personas cuando se escapan de entre los labios se disuelven en éter hasta ser solo palabras. 

Hay algunas heridas que no dejamos sanar porque nos sentimos responsables de ellas. 

Hay olores que deberían poder embotellarse para poder usar a placer, para traer a la memoria y hasta los labios cuando queramos. 

Nunca eres tan sincero con alguien como cuando ya has hecho el peor de los ridículos. 

- La suerte es una cosa curiosa. Huye muy lejos si siente que la persigues con demasiado ahínco. Hay que despistarla..., ir buscándola sin avaricia. 

Y cuando rebuscas sin saber qué quieres encontrar lo que dejas es un desastre enorme, porque nada acaba de encajar. 

- Sofi..., que lo que quieres no haga que se olvide lo que te mereces. 

(...) Yo no conocía la avaricia hasta que no lo tuve a él y descubrí que quería más. 

-¿Por qué no me pones una de tus canciones bonitas? - Levantó la mirada y sonrió-. A lo mejor así te cuento sin que me dé vergüenza que lo mejor de estar contigo es que no me angustia nada. 
- ¿Y qué pasa cuando no estoy?
- Que la vida vuelve a ser un coñazo

Uno nunca cae en el mismo error dos veces, La segunda vez no está repitiendo una equivocación, está eligiendo. 

(...) de vez en cuando el amor también necesita palabras bonitas para sobrevivir. 

Hay batallas que tienes que perder tu solo para que la moraleja sirva de algo. 

No sé qué opción era peor, si follarnos o hacernos el amor, porque con la primera me moriría en su cama y con la segunda, en vida. 

Los besos no tienen conciencia, no sé si me explico. Los besos son cosas que no piensan. Se sienten. Y si los piensas, dejan de existir. 

Fastidiar puede llegar a ser terapéutico en ciertas circunstancias.

(...) no hubiera cambiado ni un ápice la escena porque estábamos los dos y a veces la vida brilla más cuando la adornamos menos. 

(...) quédate con aquel con quien disfrutes los silencios pero con el que quieras hablar de cualquier cosa. Incluso de las personas a las que quiso antes que a ti. 

No hay terceras personas que destrocen algo que no tuviera grietas. 

Un mes es mucho tiempo cuando la espera se cruza con quererse, 

-¿Sabes cómo me imagino la vida contigo? - susurró pegado a mi boca-. De cualquier manera. Me da igual. Aquí, allá, igual o distinta. Los que haremos que sea buena seremos nosotros. 

- No quiero dos minutos de mierda para besarnos deprisa. Quiero dos días enteros en la cama, para recorrerte despacio con la yema de los dedos y aprenderte entero. 

El sexo nos vuelve egoístas hasta cuando es amor. 

Aprendí que querer bien también deja un espacio para las dudas porque nada que te haga tan locamente feliz está exento del pánico de perderlo.

Nada cala más que saber adónde perteneces.  

Darse por entero a otro no significa amor: significa que necesitamos ser queridos. 

- No deberías querer a nadie a pesar de nada. Deberías querer a alguien por quien te hace desear ser. 



Y especialmente, me gustaría destacar mi favorita. Or maybe la que más ha calado en mí. 

Nadie debería oler a hogar sin serlo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario