miércoles, 26 de octubre de 2016

¡Y qué triste!

Me he pasado la noche 
en el banco comiendo pipas
y en cada crack,
te sentía a mi lado mirándome
mientras pasabas tu mano por mi nuca. 
Entonces, me he dado cuenta 
que nunca llegamos a tener un último baile. 
¡Y qué triste! 

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