sábado, 31 de diciembre de 2016

Confesiones del 2016 II.

El miedo,
como cada noche,
a que esta sea la última
y no haber encontrado el amor. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

Confesiones del 2016 I

Puede que tenga miedo de no encontrar a alguien. 
Alguien que sepa verme, 
que se atreva a derribar los muros que, 
yo misma, 
he ido construyendo. 
Y es entonces, 
mientras enciendo el penúltimo cigarrillo, 
cuando llegan las lágrimas y el vacío, 
los escalofríos en una cama vacía que, 
según parece, 
nadie tiene intención de llenar. 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Como sí...

Abrázame siempre así, 
como si se fuera a acabar el mundo,
como si quisieras unir todas mis piezas. 
Abrázame, 
como si no fueras a soltarme nunca. 

Y es entonces.

Y es entonces, 
en nuestro último abrazo del día,
cuando nos imagino haciendo pedazos las barreras. 
Cuando, 
con un beso, 
te quitaría la ropa 
y te besaría el alma. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Quédate.

Quédate 
con quien quiera desnudar tu alma,
con quien vea lo bonito de ella 
incluso cuando es caos. 
Quédate 
con quien desee quedarse a vivir en tí, 
a pesar de las sombras. 

Qué ganas.

Qué ganas de encontrarme allí, 
entre tus sábanas. 
Atada y expuesta a caer en el infinito 
que prometen tus ojos tras cada mirada

martes, 20 de diciembre de 2016

No es el lugar.

Que si en lugar de vivir feliz, 
intentas sobrevivir, 
no es el lugar en el que debes estar. 

No es el lugar donde debas vivir. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

¿Por qué?

La envidia me corroe cuando veo 
que todos luchan por sus sueños 
y a mí no me sale nada al derecho. 
Y me pregunto, ¿por qué? 
¿Por qué no puedo mandarlo todo a la mierda y empezar a vivir mi propia vida? 

viernes, 9 de diciembre de 2016

Juguete.

Pensaba que era toda tuya 
pero resulté ser tu juguete. 
Ese que usabas y tirabas tras aburrirte. 
Ese que, tras dejarlo sin pilas, pudo huir de tí. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

No sé.

Y quererte no sé, 
ya que no sé quererme a mí misma, 
pero echarte de menos, bastante. 

viernes, 18 de noviembre de 2016

Inevitable.

Esa inevitable sensación, 
cada vez que escucho tu nombre, 
de tener que ponerle otro parche al corazón. 

domingo, 13 de noviembre de 2016

martes, 1 de noviembre de 2016

Podría

Podría quedarme pasmada
 mirando sus ojos 
durante toda la eternidad. 
Incluso cuando me miran 
de forma tóxica y peligrosa. 

Lluvia y sexo.

Sentir tu respiración en la nuca
mientras veo llover 
a través de la ventana
Girarme, 
y verte ahí, sonriéndome
y oír un hueles a lluvia y sexo 
como el mejor de los piropos.
Dedicarte la mejor de las sonrisas, 
la mas dulce de todas, 
antes de caer 
y volver a perdernos entre las sábanas. 
Porque ya es noviembre
 y a nosotros se nos da bien eso de combatir el frío. 
Juntos. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

¡Y qué triste!

Me he pasado la noche 
en el banco comiendo pipas
y en cada crack,
te sentía a mi lado mirándome
mientras pasabas tu mano por mi nuca. 
Entonces, me he dado cuenta 
que nunca llegamos a tener un último baile. 
¡Y qué triste! 

sábado, 22 de octubre de 2016

Asfixia II.

Nada oprime tanto el pecho 
como mirarte a los ojos 
y verme olvidada. 

viernes, 21 de octubre de 2016

A tí.


Es fascinante el poder que tienen los lugares. 
Cada vez que paso por nuestro banco, 
quiero volver allí y quedarme entre tus brazos.

viernes, 14 de octubre de 2016

sábado, 24 de septiembre de 2016

jueves, 22 de septiembre de 2016

Quiero creer.

Quiero creer,
que te acuerdas de mí como yo de tí,
que aún tienes objetos que nos unen,
que de vez en cuando piensas en nosotros. 
(Aunque ya no exista).

Quiero creer, 
que aparezco en alguno de tus sueños,
que nuestro banco sigue siendo nuestro para tí,
que recuerdas nuestro primer beso y, 
que de vez en cuando, 
sientes mis labios en los tuyos. 

Quiero creer que, 
si se pudiera viajar en el tiempo, 
elegirías volver a cuando nos conocimos. 
Porque es lo que haría yo. 
Volver a tí. 

Quiero creer que no soy la única que nos echa de menos. 

martes, 20 de septiembre de 2016

Autodestrucción.

Las noches se hicieron para tener dolores de cabeza, corazón. 
Para añorar lo que has tenido, 
y desear, 
con todas tus fuerzas, lo que no. 
Para fumar hasta reventar los pulmones tras cada calada. 
Para sentir que no hay esperanza, amor. 

Las noches se hicieron para la autodestrucción. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

290716

La decepción de saber que, 
una vez que nos dieramos lo que queríamos, 
sería como si no nos hubieramos conocido nunca. 

viernes, 16 de septiembre de 2016

Y es entonces...

El problema de enamorarse
es querer a alguien hasta las entrañas, 
No darse cuenta de cuando va a llegar el final,
hasta que llega. 

Y es entonces cuando te das la hostia.

viernes, 9 de septiembre de 2016

miércoles, 31 de agosto de 2016

Escuece.

Quizás aún escuece un poco. 
La voz sigue temblándome cuando hablo de ti. 

sábado, 20 de agosto de 2016

Igual.

Igual lo que pasa es que pusiste muy alto el listón, 
y por eso no han podido igualar ese amor adolescente
Nuestro amor adolescente. 
Ese que maté a base de errores,
y al que muero por volver. 

Pregunto.

Cuál es el mapa que me enseña 
dónde se encuentra mi próxima cruz. 
Pregunto. 
Para quemarlo.

jueves, 18 de agosto de 2016

Quizás.

Quizás, 
lo que ocurre es que
cuando tenemos la oportunidad de ser felices, 
nos acojonamos,
y decidimos quedarnos solos. 
¿O es que ya nos han jodido tantas veces
que nos da miedo arriesgarnos a amar? 

domingo, 14 de agosto de 2016

jueves, 11 de agosto de 2016

Hasta devorarnos las entrañas.

Valentía, 
eso que me falta para decirte
lo importante que fuiste en mi vida.
Para intentarlo, una vez más, 

hasta devorarnos las entrañas. 

miércoles, 10 de agosto de 2016

100716

A veces, 
es bonito encontrar a alguien que te vea
y te diga esas cosas que necesitas oír. 
Aunque desconfíes y, 
por mala suerte, 
entiendas que no puedes tenerle. 

lunes, 8 de agosto de 2016

Si no fuera.

Hace pocos días que no estás y, 
si no fuera porque aún siento tus labios
y tus manos siguen recorriendo mi piel, 
si no fuera porque nuestras conversaciones 
siguen sonando en mi cabeza, 
parece que nunca has existido. 

viernes, 5 de agosto de 2016

Miedo.

El miedo
a quedarnos sin conversación 
y no llegar a conocerte más. 
A no saber nada de tí
cuando me he acostumbrado a tenerte. 

martes, 2 de agosto de 2016

Lo malo.

Lo malo 
es que no nos queda tiempo juntos,
y aún quiero saber cosas de tí. 

Cómo no.

En mitad del beso 
ha parado para coger aire, 
y perdona si me parece el acto más sexy que he visto. 
Su media sonrisa, 
su mirada penetrante pidiendo más y, 
¿cómo no voy a a estar dispuesta a dárselo todo? 

domingo, 31 de julio de 2016

Esas.

Y puede que lo mío sean las relaciones a medias.
 Esas que empiezan de las formas más extrañas y acaban desastrosamente. 
Esas que no empiezan, ni acaban, 
pero sí terminan con la autoestima. 
Supongo que quizás, 
por eso, 
ahora me pinto los labios. 
Para sentirme un poco más guapa y menos simple.
Menos yo. 

Fuiste.

Fuiste una bonita casualidad
que no debe volver a repetirse. 
Aunque esté dispuesta a dejarme la vida en ello.  

viernes, 29 de julio de 2016

Fruto prohibido.

Tus labios son para mí 
como la manzana a Eva.
Y es ahora, cuando entiendo, 
por qué decidió probar ese fruto 
sabiendo que habrían consecuencias. 
A mí me ha pasado lo mismo contigo. 
Es entonces cuando me pregunto, 
una vez probado el fruto prohibido, 
¿quién va a quitarme las ganas de volver a follarte?

280716.

Un nuevo intento. 
Un fallo más. 

miércoles, 27 de julio de 2016

A la razón de mí vida.

Porque eres quien deja la mejor de las huellas. 
Quien crea los mejores recuerdos que 
alguien como yo podría soñar tener. 

sábado, 23 de julio de 2016

Quiero.


Quiero encontrar a alguien
capaz de hacer que sienta 
lo que tú me hiciste sentir. 
Que te supere, 
con creces, 
para poder borrar tus manos de mi piel. 
Aunque después resulte ser peor el remedio que la enfermedad. 
Quiero poder sentir y no sentirte. 

jueves, 21 de julio de 2016

Asfixia I.

Detesto los días, 
en los que la realidad es la peor de las asfixias. 

martes, 19 de julio de 2016

120716.

Estoy viviendo con la imprudencia del primer amor, 
y qué peligro. 

lunes, 18 de julio de 2016

Escombros.

Seamos realistas, 
no se puede construir una casa en un lugar lleno de escombros, 
y eres una montaña muy grande 
como para apreciar las ventajas del terreno.

domingo, 17 de julio de 2016

Cuando.

Hoy, 
mientras fumo un cigarrillo, 
recuerdo cada caricia, 
cada beso, 
cada mirada. 

Aquí, 
mientras cuelgan mis pies del balcón, 
recuerdo lo que sentía cuando se me erizaba la piel, 
si la tuya, rozaba la mía, 
cuando tu pecho era almohada, y me abrazabas, 
cuando no había pesadillas que torturaran el sueño, 
cuando eras casa, 
una casa de la que resulté ser una simple ocupa. 


Y,
 tendré que echarle la culpa al frío
por hacer que recuerde
 cada uno de los escalofríos que me hiciste sentir. 
Y encender otro cigarrillo que me ayude a olvidar. 
O a morir un poco más en el intento. 

viernes, 15 de julio de 2016

Hoy.

Supongo que tiene mérito 
eso de vivir una vida que no es tuya durante tanto tiempo.
Aguantar como el mayor de los pilares
tras muchas veces de querer abandonarlo todo. 
Hoy cierro una página llena de tonos grises para comenzar a escribir a todo color. 

martes, 12 de julio de 2016

Ella.


Ella. Una chica aparentemente fuerte, tímida, sensible, insegura, muy insegura, siempre con una sonrisa de oreja a oreja. 
Ella, descubrió un día la magnitud que pueden llegar a tener los sentimientos. 
Ella, tan reacia al romanticismo, encontró a alguien en quien confiar. 
Alguien a quien entregarle más de lo que ya había dado. 
Alguien que era capaz de cegarla con el simple hecho de torcer la comisura de sus labios para esbozar una sonrisa. 
Alguien por quien habría hecho cualquier cosa, cualquier locura. Ella, que siempre estaba en su mundo, puede decir que alguien la hizo más feliz de lo que se imaginaba.
Desgraciadamente, no todo lo bonito dura para siempre y tuvo que despertar de tan increíble sueño. De golpe. Sin avisos previos. Sin indicios.
Ella, que siempre había dicho que no necesitaba a nadie, no sabía cuanto se equivocaba hasta que le conoció.

Nobody.

Y es que nadie ha conseguido borrar los garabatos que hacías con tus dedos en mi espalda,
como quien pinta el mapa de un tesoro con pincel
mientras deja un cosquilleo a su paso y a mi se me eriza la piel.
Ni mucho menos ha conseguido ese nadie
sacarme la sonrisa como tú haces después de un polvo.



(Esto es algo que publiqué en un antiguo blog que probablemente cierre del todo, pero antes, recuperaré esas entradas que creo que tienen que perdurar en el tiempo. Esas entradas que por X o por Y, quiero que se queden en el baúl de los recuerdos).